NOTA DE PRENSA
DE LOS MIEMBROS DE LA COMISIÓN NEGOCIADORA,
COMISIÓN DE COMANDANTES Y COMISIÓN SWARAH
El día 17 de octubre de 1996, finalizada la Campaña Electoral, se decide restaurar la Bandera Histórica de la Moskitia, hoy Regiones Autónomas del Atlántico. De acuerdo a la Declaración del Consejo de Ancianos esta deci-sión se toma por la profunda crisis que viven los pueblos indígenas y comunidades étnicas, quienes por más de 102 años hemos sido sometidos a la más cruel explotación, tanto en nuestros recursos como nuestra riquezas en general. En clara violación a los Tratados, Convenios y Decretos que Nicaragua se comprometió respetar.
Este claro abandono, tanto del Gobierno Nacional como Regionales Autónomos, ponen en peligro nuestra identidad de pueblos originarios. Los antecedentes más inmediatos de la dramática situación de los pueblos indíge-nas en Nicaragua, y en particular a los pueblos del Pacífico, fue la colonización española y más recientemente, la integración forzosa de los indígenas a los diferentes modelos de desarrollo, que más que fortalecerle su identidad socavaron su cultura, les arrebataron su idioma y modificaron su cosmovisión. Nos referimos a los pueblos de Mo-nimbó, Subtiava, Veracruz, Sébaco, El Viejo, Mozonte, entre otros.
Analizando la situación actual, en cada comunidad se expresó que el gobierno de Doña Violeta de Chamorro no cumplió los acuerdos firmados con los combatientes indígenas y tampoco respondió a la Carta que la VIII Asamblea General de Comunidades hiciera con 42 puntos específicos. Coincidieron en que el proceso electoral no resuelve nuestros problemas y se llamó a todos los comunitarios, incluidos los combatientes históricos, a que tuviesen una actitud beligerante ante el nuevo gobierno, el cual desde antes de su toma de posesión tuvo expresiones en contra de la autonomía, que se expresan en la creación de estructuras encima de los gobiernos regionales, que recuerdan a las tristemente célebres INNICA e INDERA. Asimismo, las poblaciones indígenas manifestaron que al mismo tiempo que se anuncian planes para nuestra región desconocidos por nosotros y en una explícita intención de incorporarnos compulsivamente en un modelo económico que contradice nuestras tradiciones y prácticas ancestrales.
Con estos criterios, y por el hecho de que la población está sumida en la desesperación, se decidió movilizar a las fuerzas de combatientes indígenas con el propósito de hacer escuchar los planteamientos expresados por las co-munidades, y se optó esta vía porque de otra forma no hemos podido atraer la atención y forzar a las autoridades a un diálogo abierto con nuestras organizaciones.
En el espíritu de evitar un derramamiento de sangre y de que sean escuchadas nuestras demandas, se solicitó la presencia del Consejo de Ancianos para buscar soluciones mediadoras. Como resultado de este esfuerzo pasamos a integrar la Comisión Negociadora, constituida el día 17 de enero de 1997, en la ciudad de Bilwi (Puerto Cabezas), donde presentamos nuestras demandas y exigencias con el fin de llegar a un entendimiento a través del diálogo y la negociación. En esta Comisión Negociadora participan el Presidente del Consejo Regional y el Coordinador de Go-bierno de la Región Autónoma del Atlántico Norte, el Jefe de la Región Militar y el Sub-comisionado de la Policía Regional , por la parte gubernamental ; como observadores participan el Superintendente de la Iglesia Morava, el Presidente del Consejo de Ancianos y personalidades notables ; por los indígenas participan delegados de la Comi-sión de Comandantes y delegados de la Comisión Swarah.
Las demandas y exigencias se recogen en dos (2) documentos los que tratan 25 puntos de negociación: De los documentos en mención, se destacan los siguientes puntos:
1.- Que se implemente de manera inmediata las normas y procedimientos de seguridad ciudadana contenidos en los Convenios Internacionales. Para tal efecto, se pide la presencia de la CIAV-OEA y la Comisión In-teramericana de Derechos Humanos.
2.- Que no concurriremos a las elecciones regionales mientras no haya una auténtica definición autonómica, que esté refrendada por una nueva ley ; una clara definición territorial, que a su vez exprese el derecho del uso, del goce, disfrute y propiedad de los recursos naturales, y un sistema electoral que tome en cuenta nuestra cultura organizativa, económica, jurídica y de defensa ecológica, en donde estén representados nuestros genuinos líderes de las comunidades.
3.- Que se debe respetar la Bandera de la Nación Comunitaria Moskitia, en el marco al derecho internacional, la autodeterminación y al derecho indígena.
4.- Que el nuevo gobierno debe comprometerse a darle cumplimiento de los acuerdos suscritos por los dife-rentes Gobiernos de Nicaragua, desde la fase de negociación con los combatientes indígenas (1985&endash;1990) hasta la fase de inserción de nuestros combatientes a nuestro sistema comunitario (1990&endash;1996).
5. Que proponemos la creación de una Comisión Mixta de Defensa de nuestro Territorio Autónomo y Plata-forma marina, integrada por el Consejo de Comandantes, el Consejo Regional Autónomo y el Ejército de Nicaragua. Esta comisión discutirá los mecanismos para la defensa de nuestros recursos, saqueados por barcos piratas, y el trasiego de drogas que ponen en peligro la integridad física, moral y psicológica de nuestras comunidades.
6.- Que se cumpla la Ley 169 de la Organización Internacional del Trabajo (O.I.T.) sobre poblaciones indíge-nas Y abordar el conflicto limítrofe que ha dividido nuestro territorio entre Honduras y Nicaragua, con el fin para que los miembros de nuestras comunidades puedan desarrollarse y movilizarse libremente.
7.- Que desconocemos todas las concesiones otorgadas por los Gobiernos central, que no cuente con el aval de nuestras comunidades, creando para lo mismo una Comisión que revise las concesiones, tanto de explo-tación como de exploración de los recursos naturales, que vele por el cumplimiento integral de los planes de manejo forestal, la licencia de pesca y proceda a dar cumplimiento de las normas de veda, que no se respetan en la actualidad, poniendo en riesgo la extinción de los recursos marinos y forestales.
8.- Que la cooperación externa que recibe Nicaragua y que corresponde a las Regiones Autónomas, sea trans-ferida de manera directa al Territorio de la Moskitia. Se debe crear una unidad única de administración, con una clara regulación y normativas. Esto incluye, tanto las aportaciones nacionales como las organiza-ciones no gubernamentales.
9.- Que se debe presentar a lo inmediato un plan de inversión de desarrollo regional autónomo único (RAAN&endash;RAAS) que contenga los siguientes componentes: un nuevo sistema tributario regional, fortalecimiento institucional, banca y finanza, cooperación exterior, programa de protección social y el fortalecimiento del sistema económico comunitario. Este plan debe ser desarrollado con el 100% de los impuestos que produ-ce las Regiones en base al compromiso del Decreto de Incorporación suscrito por el Gobierno de Nicara-gua en 1894; y los fondos que recibe el Ministerio de Cooperación Externa del país en nombre de los Go-biernos Autónomos.
10.- Revisar todos los Tratados, Convenios y Acuerdos internacionales, que tienen que ver con la Moskitia suscritos por diferentes países. Estos serán abordados en nuestra IX Asamblea de nuestros pueblos y co-munidades a celebrarse próximamente.
El fiel cumplimiento de nuestras demandas y exigencias conllevarán a la pacificación, a la estabilidad y convi-vencia armoniosa de nuestros pueblos y comunidades.
Dado en la ciudad de Bilwi, Región Autónoma del Atlántico Norte, a los veintisiete días del mes de enero de mil novecientos noventa y siete.