CISA Consejo Indio de Sud America



COMISION DE DERECHOS HUMANOS

Grupo de Trabajo sobre Poblaciones Indígenas 17 periodo de sesiones 26 a 30 de julio de 1998

Señora Presidente, señores representantes y delegados.

Hago uso de la palabra en nombre del Consejo Indio de Sudamerica (CISA), sobre el punto 5 del programa : Las poblaciones indigenas y su relacion con la tierra.

Estamos en la mitad del decenio internacional de las poblaciones indigenas del mundo, en cuyo inicio los Estados con pueblos indigenas dijieron, aqui mismo, que iban a continuar con su esfuerzo de mejorar la situacion de dichos pueblos.

Pero con respecto a los pueblos indigenas de Sudamerica se puede decir que sus territorios continuan subsistiendo en la misma precaridad institucional y legal anterior y para muchos de ellos hasta ha empeorado.

Los Estados sudamericanos siguen permitiendo a las companias madereras, ganaderas y mineras el talado y la quema de las selvas y bosques situados en territorios indigenas, hasta transformarlos en paramos sin vida; amenazando asi la existencia misma de muchas poblaciones indigenas, mostrando al descubierto el no respeto de la propiedad territorial de los
pueblos indigenas por dichos Estados.

Siguen permitiendo la contaminacion de los rios y lagos existentes en los lugares de extraccion y procesado de las riquezas mineras y petroleras de los territorios indigenas. Convirtiendo dichas fuentes de vida, en verdaderas cloacas productoras de enfermedades y de muerte; empujando a sus pobladores hacia otros lugares de sobrevivencia para escapar de la muerte
segura en dichas riveras.

Siguen entregando o dando en concesion los territorios indigenas ricos en recursos minerales y petroleros sin haberles consultado, permitiendo a las companias beneficiadas llegar a los subsuelos arrazando las tierras de la superficie, pudiendo ser estas cultivables o incluso los mismos poblados indigenas. Imponiendoles el dilema de elegir el exodo o la hambruna; y en
el caso de no aceptar dicha invasion, de sufrir la represion policial por ser acusados de no acatar las leyes del Estado.

Siguen respondiendo con el envio de fuerzas policiales o represivas contra los indigenas cuando estos reclaman sus territorios legitimos, pero apropiados por los terratenientes locales o concedidos a companias extranjeras por los pasados gobiernos de turno. Cuya legitimidad territorial indigena, en el mayor de los casos, fue reconocida por la Corona colonial espaola y fue ratificada por la republica en cuestion en el momento de su nacimiento. Mostrando con ello que dichos Estados no
reconocen sus propios documentos legales e incluso sus propias leyes cuando se trata de mantener el despojo territorial de los pueblos indigenas.

Siguen retaceando las tierras de las comunidades indigenas, para hacer, dicen, propietarios libres; creando en realidad minifundistas individualistas y egoistas, y sobre todo para continuar con su tarea de crear mano de obra barata para las haciendas. Y mediante un trazado contradictorio de los linderos demarcadores de los terrenos retaceados, crean artificialmente reales conflictos entre los miembros de dichas comunidades. Apropiandose el Estado de las tierras restantes, llamandolas vacantes, para luego concederlas a gente extraa a la comunidad originaria; atacando as el corazon mismo del territorio y del sistema de tenencia de la tierra de los pueblos indigenas.

Siguen explotando las fuentes de agua potable de los territorios indigenas para aprovisionar las urbes o las plantaciones exteriores al pueblo indigena, sin hacer estudios previos de factibilidad no perjudicial para el ecosistema de la region. Tal es el caso del desvio de los rios de la cuenca del lago Titicaca y del bombeo de las napas subterraneas de la cordillera y
del altiplano hacia la costa. Hechos que produciran la desertificacion total de dichas zonas ya aridas por naturaleza; y en un porvenir no lejano causaran ecatombes naturales en toda sudamerica.

En el caso de conflicto armado entre las diferentes tendencias politicas de las poblaciones nacionales de los Estados sudamericanos, ellos siguen utilizando ese hecho para perseguir y expulsar a las poblaciones indigenas de sus tierras, ponindoles entre los dos fuegos de los contendientes, causando como resultado el vaciado de dichos territorios por la muerte o el exodo de su poblacion indigena para luego hacerlos ocupar por los terratenientes locales o por las companias multinacionales.

Las iglesias siguen construyendo templos y edificios en las comunidades indigenas, trayendo el peligro de que con el tiempo los lugares de sus asentamientos se conviertan en terrenos extraterritoriales pertenecientes a la direccion mundial de esas instituciones.

Como se ve nada ha cambiado, incluso los discursos oficiales de las representaciones gubernamentales siguen nombrando, aqui mismo, variedad de numeros de decretos con mas sus incisos, para tratar de demostrar que sus
Estados se ocupan verdaderamente de las poblaciones indigenas. En un continente donde la tradicion colonial fue: "se acata pero no se cumple", hoy en dia es: "se decreta pero no se lo pone en practica". Esa es la causa de la diferencia entre el mundo imaginario de bienestar indigena presentado por los Estados sudamericanos y el real, el despojo sostenido sufrido por
los pueblos indigenas.

Muchas gracias.

Nolasco MAMANI
Tomás CONDORI

Representantes del CISA