CISA:
En Sudamérica 1980 fué el año del reencuentro fraternal de los pueblos nativos, con
motivo del
"I Congreso de Movimientos Indios" que creó el Consejo Indio de Sudamérica
(CISA) en Ollantaytambo - Perú.
El CISA como corolario de eventos anteriores, nació indianista y muy maduro en esta ideología Las Resoluciones emanadas del I Congreso, fueron dictadas por Comisiones de Mallkus y Amáutas de los Pueblos Indios de todos los países de Sudamérica, excepto Uruguay que ha exterminado al Pueblo Charrua de la Nación Guaraní.
Llevado a cabo del 27 de febrero al 3 de marzo de 1980, este Congreso fue uno de los
importantes de la década del 80 y podría considerarsele, como el mayor intento de las
generaciones Indias del presente, de retomar la corriente histórica de sus antepasados
milenarios, y también porque a los
13 años de su realización sus proposiciones no han perdido actualidad ni la justeza de
su apreciación; porque la situación de los pueblos indios sigue siendo la misma discreta
en sus análisis, sino que ha empeorado todavía. El espíritu de las Resoluciones de
Ollantaytambo explican que nuestras reivindicaciones tienen funda mento más profundo en
el tiempo y en el espacio. Nuestro origen arranca en la Tierra y se pierde en la nebulosa
del tiempo y nuestras naciones son tan viejas como las de los Pueblos de otros
continentes, los valores de nuestra cultura y civilización son tan valiosos como los de
otros pueblos de la tierra. Nuestra lucha por reivindicarnos es tan justa como la de otros
pueblos del mundo y sobrepasa cualquier tipo de pugna clasista, partidista, sectaria,
religiosa o integracionista en las cuales quieren englobarnos los criollos. Nuestra lucha
es por la restauración de una sociedad Comunitaria, solidaria, sin poderes
centralizadores omnipotentes y basada en la designación equitativa de poderes y derechos,
en la rotación de tareas y responsabilidades, con leyes concordantes con las de la
naturaleza y edificada sobre el respeto de nuestra Pachamama.
El CISA naci de ser un instrumento contemporá neo de las naciones originarias del continente que enfrente la "realidad" dibujada por los poderes en plaza, sufre siempre la reacción violenta y coercitiva de estos últimos .
En el caso del nacimiento de CISA pasó lo mismo, no había comenzado a nacer cuando y comenzó a ser atacado por las organizaciones religiosas y por los partidos políticos de los criollos; y todo porque los congresales tenían la voluntad de ser ellos mismos y buscaban soluciones propias. Esta es la causa de la persecución y condena que sufre hasta ahora el CISA y la ideología que la sustenta.
Estas organizaciones dirigidas todas ellas por "latinoamericanos" es decir por descendientes de los llamados pomposamente "Conquistadores" no aceptaron las críticas justas de las resoluciones de Ollantaytambo.
Intentaron destruir al CISA, primero y al no poder conseguirlo se propusieron coparlo por dentro, para así desnaturalizarlo y hacerlo claudicar de los principios fundamentales de dichas resoluciones. Los objetivos del CISA estan alejados del denigramiento de sus enemigos, quienes aprovechando del monopolio de centros de comunicación y de publicidad a nivel local y mundial, nos hacen pasar por revanchistas, racistas, retrogados y divisionistas, mientras crean un muro de silencio y sensura para amordazarlo asi como a las demás organizaciones originarias sin tutores o "Padrinos" latinos.
A pesar de ellos el CISA sigue con vida y continua siendo el centro que representa a las poblaciones indias no renegadas de sus abuelos, de su historia, ni de sus capacidades de gobierno propio y al contrario que desean recuperar sus tierras, aumentar y fortalecer su cultura, su civilización, sus costumbres y sus tradiciones.
Exposición de Tomás Alarcón E.
en la Universidad Nacional de Tacna, 13 de octubre de 1993